Prison Break. La fuga sin fin.



Finalizada la tercera temporada, creo que a nadie, a estas alturas, le resulte desconocida esta impactante serie.

En ella nos cuentas las peripecias de
Michael Scofield, un hombre desesperado en un situación desesperada, ya que su hermano está en prisión condenado a pena de muerte y a la espera de ser ejecutado. A pesar de todas las evidencias, Michael cree en la inocencia de su hermano, por lo que decide robar un banco para dejarse atrapar y ser encarcelado en la misma prisión que su hermano. Su objetivo: escapar juntos...

Tuvo una primera temporada en la que la tensión se sucedía capítulo tras capítulo en el interior de una prisión, en la que Michael Scotfield, encarnado por los inmensos ojos azules de Wenworth Miller, había entrado para huir de ella con su hermano Lincoln Burrows, en la piel del antes John Doe, Dominic Purcell, condenado a la silla eléctrica por un asesinato que no había cometido. Una primera temporada impresionante, en la cada lunes tras finalizar un capítulo me quedaba en el mismo estado de tensión, esperando cual sería el próximo capítulo, el siguiente paso de nuestro protagonista indiscutible.

Tras esta primera temporada llena de reconocimiento y gente enganchada a la serie, los productores decidieron alargar la trama en una segunda temporada, lo cual en parte es acertado, pues necesitaban atar los cabos sueltos y por otra parte me parece erroneo, puesto que Prison Break, al fin y al cabo, es la historia de una sola temporada, la fuga de una carcel para hacer justicia cuando la justicia no es capaz de hacerlo por si misma; alargar esos cabos sueltos de la primera temporada en un periodo tan extenso como una segunda temporada resulta excesivo, y el resultado de esta segunda temporada lo demuestra, sigue habiendo tensión, intervienen personajes nuevos, pero solo consiguen dar vueltas de tuerca a cosas que no lo necesitan. En cualquier caso, la segunda temporada tambien te mantiene enganchado, sobre todo en los últimos capítulos donde recupera de un tirón toda la calidad perdida en los capítulos anteriores, y vuelve a conseguir nuevamente la tensión tan impactante de la primera temporada.

Ahora bien, los productores son productores al fin y al cabo y donde hay negocio ahí invierten. Ese es el problema, en mi opinión, de la mayor parte de las series, hay series muy buenas en sus inicios, que debido a que enganchan a un determinado público se alargan más de lo necesario, y es ahí donde pierden calidad y se convierten en algo muy diferente de lo que debieron ser, pero debates a parte, la realidad de Prison Break es que pese a ser en principio una serie de una única temporada, actualmente se encuentra camino de su cuarta temporada.

En su tercera temporada la serie pierde algo más de fuelle aunque los nuevos elementos le confieren un aire nuevo que hace que funcione. Sona resulta verdaderamente terrorífica, nunca sabes lo que te espera en esa pequeña ciudad sin ley. Como ocurrió con la segunda temporada, no es hasta los últimos capítulos cuando la serie recupera lo impactante de la primera y nos deja sin respirar hasta quedarnos con las incognitas del fin de temporada. Por cierto lo más erroneo de esta temporada es la ausencia de Sarah Wayne Callies, uno de los personajes que más me gustaban y a la que ofrecen un final de lo más triste.

La tercera temporada parecía que iba a ser la última, eso pensaba yo hasta que en el último capítulo no había más final que un montón de interrogantes que tendrían que esperar hasta la temporada siguiente para verse resueltos, si la tercera temporada ya me parecía prescindible, el hecho de que me dejen a la espera de una cuarta llegó incluso a cabrearme, puesto que en los últimos capítulos hubieran podido cerrar más que satisfactoriamente la historia. El caso es que han decidido alargarla tres temporadas más de lo que iba a ser, asi que veremos que sale, yo seré la primera que estará frente a la pantalla esperando que comience la nueva temporada, pero espero, que esta vez, sí, sea la última.


Los hermanos protagonistas: Scotfield y Burrows.


La pareja más imposible y más perfecta


El malo más maloso





Varios videos de la serie



Michael y Sarah

5 Responses
  1. Álvaro Says:

    últimmente no le sale bien lo del seguir leyendo ni a vakita jajajaj.

    me gustaba esta serie en su primera temporada,he visto las demás pero creo que han ido perdiendo la razón de ser


  2. Gabilondi Says:

    La primera temporada de esta serie es magistral. Perfecta. Inmejorable.
    La segunda es un insulto a la inteligencia del espectador. Por favor, se cascan cosas totalmente absurdas, como todo lo que acontece a T-Bag, por nombrar algo. Se pierden en el guión. Me faltaron por ver los dos últimos capítulos, y no creo que vea ninguno más. Dudo que nada me haga reconciliar con esta serie xD


  3. Me encanta esta serie. Es mi preferida después de "24" y "Heroes".
    Las tres temporadas me han gustado mucho, creo que la primera ha sido insuperable, pero en lineas generales ha mantenido un buen ritmo.
    Además, es una serie que maneja muy bien los tiempos narrativos y giros argumentales al mejor estilo "24".
    Por cierto, Wenworth Miller es un actorazo!
    Buen informe! Saludos!


  4. Anónimo Says:

    Esta es una de mis series favoritas junto con House y Los Soprano, pienso al igual que tu que la estan alargando sin necesidad, pero cuando algo es rentable ha seguir esprimiendolo. Por cierto no es por destriparos la cuarta temporada pero Sara sigue viva y no es coña.


  5. Javier Says:

    Vamos, menudo blog, alguien duda de que te guste el cine !!!!

    Gracias por tu visita.